El programa arquitectónico se encuentra en función de los requerimientos mínimos establecidos por el director del proyecto y de acuerdo con el estudio de necesidades de los potenciales usuarios de las viviendas.
El emplazamiento, distribución y composición espacial se realiza teniendo en cuenta las características fisiográficas y medioambientales del lugar en función del tipo de uso. Se plantea la posibilidad del aprovechamiento elementos ambientales existentes, uso de materiales del lugar y utilización de energías alternativas, principalmente, enfocadas en el uso de energías pasivas para optimizar los recursos.
Para lograr el adecuado confort espacial de los usuarios, en términos de temperatura, iluminación y ventilación natural, entre otros, se tuvo en cuenta la mitigación de la incidencia climática del lugar al interior de la vivienda, mediante la adopción de diferentes estrategias para reducir su impacto.